SE BUSCAN VALIENTES

NOS CUIDAMOS

 

SE BUSCAN VALIENTES

 

Las tareas relacionadas con el cuidado, tanto el autocuidado como el de las personas de nuestro entorno, son base para la autonomía personal y para el bienestar propio y del entorno. No hay que olvidar que es fundamental enseñar a construir entornos saludables, alejados de violencia y de agresiones, basados en la empatía, el cuidado y el buen trato. La prevención de las violencias machistas, precisamente, bebe de la enseñanza del buen trato entre hombres y mujeres.

OBJETIVOS

  • Valorar tanto el propio como el de las demás personas.
  • Tomar posición como personas cuidadoras frente a personas acosadoras o cómplices de acoso.
  • Comprometerse a prevenir las violencias machistas en el aula..

DESARROLLO

Antes de comenzar con esta actividad, es conveniente hacer el ejercicio  , para lograr un ambiente distendido y para que alumnas y alumnos se habitúen a este tipo de actividades. 

A continuación, el o la docente deberá explicar la función y los objetivos que se persiguen, remarcando la necesidad de un clima respetuoso con respecto a las opiniones, gustos y sentimientos de cada persona; también recordará que todos los participantes deben gozar de plena libertad para hablar de sus necesidades, ideas y propuestas.

Actualmente, en nuestros centros educativos y en la sociedad en general, se habla mucho del acoso escolar. Sin embargo, en pocas ocasiones se aplica la perspectiva de género para estas agresiones. Sorprende que esto suceda cuando analizamos el tipo de personas que son más proclives a ser víctimas de acoso escolar: niños que no responden a la masculinidad hegemónica (agresividad, dominio, centro de atención, etc.), niñas que no responden a una feminidad al servicio de los estereotipos (cánones estereotipados de belleza, preocupación por los chicos, sumisión, etc.) y tanto niños como niñas a quienes se les ponga la etiqueta de “homosexual” desde una homofobia generalizada en nuestros centros educativos.

Todas estas características tienen que ver con la construcción de la masculinidad y de la feminidad en la preadolescencia y en la adolescencia. Se unen, así, ideas absolutamente sexistas de estas construcciones con homofobia. Por lo tanto, es fundamental, para la prevención de estas violencias escuchar lo que tiene que decir nuestro alumnado al respecto y ayudarles a desarrollar actitudes tanto de prevención como de compromiso ante dichas situaciones.

Este listado puede, además, estar enfocado en el sentido de no pensar solo en lo que personalmente nos gusta o no, sino en lo que hace sentir bien o mal al resto de compañeros y compañeras. A partir de este listado, les plantearemos redactar un decálogo de buen trato en nuestra clase. Cuando ya lo tengamos redactado entre todos y todas, haremos la propuesta de hacer un diseño bonito para ese decálogo y así que forme parte de la decoración del aula: siempre presente para que, cuando haya un conflicto, recordemos el decálogo para sentirnos bien.

Se propone una actividad que, además, de hablar y escuchar, de confrontar ideas y exponer argumentos y, también, de escucha activa por parte del profesorado, ayude al alumnado a elaborar una serie de compromisos.

Se distribuirá el aula en grupos de cuatro personas. Unos grupos harán el trabajo A y otros el trabajo B.

Trabajo A:

Podemos empezar por preguntar algunas cuestiones al respecto de los cuidados que recibimos y de los cuidados que aportamos a las personas. Sería interesante partir de oraciones sencillas como: “Me cuidan cuando…”, “Yo cuido cuando…”, “No me siento bien cuidado o cuidada cuando…”

Trabajo B:

El alumnado dará respuesta a las siguientes preguntas:

  • ¿Conoces a alguien que haya sido acosado en el colegio o en el instituto?
  • ¿Qué postura fue la tuya ante esto: ¿persona acosadora, víctima, cómplice o ayuda?
  • ¿Qué crees que sentía la persona acosada?
  • ¿Por qué crees que existía ese acoso?
  • ¿Por qué hay personas que necesitan agredir a las demás?

A continuación, cada grupo expondrá en gran grupo el trabajo realizado y el o la docente apuntará las ideas principales en el encerado, enfatizando las aportaciones de lo aportado en los grupos A, como actitudes preventivas del acoso.

Después de visualizar el video “Se buscan valientes “, se elegirán 10 de ellas y se elaborará un decálogo, ayudados del anexo “Contrato anti-bullying” que deberá ser firmado por todo el alumnado y profesorado de esa aula y se colocará en el panel BAT de la clase

Una vez visualizado, se puede pedir al alumnado que exprese lo que le ha parecido el vídeo, lo que más le haya gustado, lo que menos, etc. Y, para finalizar, se les pide que hagan un listado de cómo se puede ser valiente ante al acoso escolar, qué postura es la que se debería tomar y se intenta que se llegue a compromisos de actuaciones por el cuidado de las demás personas, no por la agresión.

Como colofón, podemos ver el corto “Piedra, papel o tijera” y comentarlo:

Cerraremos la actividad preguntando a nuestro alumnado cómo creen que influyen los estereotipos en la vida de las personas (en sus pensamientos, emociones, acciones) y en las suyas propias y haciendo una revisión de los objetivos para ver si se han cumplido o no en la actividad, sirviendo esta última parte como una pequeña evaluación de la tarea, así como una pequeña autoevaluación del alumnado respecto a:

 

  • ¿Qué es lo que hemos hecho bien?
  • ¿Qué es lo que tenemos que mejorar?
  • ¿Cómo nos hemos sentido durante la actividad?

 

DURACIÓN

Para realizar el análisis con calma, así como el debate, la actividad debería contar, al menos, con tres sesiones de clase.

 

RECURSOS:

PARA PROFUNDIZAR MÁS:

  • Acoso escolar con perspectiva de género. Carolina Alonso.

http://convivesenlaescuela.blogspot.com.es/2015/07/otra-mirada-mas-acoso-escolar-con.html

  • ¿Cómo evitar el bullying escolar de género? Alba Alonso

http://www.realkiddys.com/bullying-escolar-genero-genderbullying/

QUERERNOS BIEN

NOS CUIDAMOS

 

QUERERNOS BIEN

 

Para trabajar la prevención de las violencias machistas en el aula, es importante que se reflexione sobre las relaciones que se entablan a lo largo de la vida. El alumnado debe tener referentes de relaciones igualitarias y empáticas, basadas en el cuidado y en la comunicación. Así, es fundamental reflexionar y escuchar a las personas expertas que presentan estos modelos de relación, para poder ir construyendo relaciones igualitarias y de cuidado

 

DESARROLLO

Antes de comenzar con esta actividad, es conveniente hacer el ejercicio  , para lograr un ambiente distendido y para que alumnas y alumnos se habitúen a este tipo de actividades. 

A continuación, el o la docente deberá explicar la función y los objetivos que se persiguen, remarcando la necesidad de un clima respetuoso con respecto a las opiniones, gustos y sentimientos de cada persona; también recordará que todos los participantes deben gozar de plena libertad para hablar de sus necesidades, ideas y propuestas.

La base principal para prevenir el maltrato en la adolescencia y en edades más tempranas es la de aprender a tratarnos bien y querernos bien. Es necesario, en estas edades en las que comienzan sus primeras relaciones afectivo-sexuales, que partan de ideas de igualdad y de buen trato para que no repitan esquemas de violencia en sus relaciones. Para ello, es fundamental que dediquemos un tiempo a la reflexión grupal sobre lo que significa tratarnos bien o tratarnos mal. Para esta actividad, partimos de un magnífico vídeo para ello: “Querernos bien”

Se proyecta el vídeo en clase, parando todas las veces que sea necesario para que el alumnado vaya apuntando lo más importante que van viendo y escuchando, así como para clarificar algunos de los conceptos que aparecen. No es un visionado sin más, debe ser comprensivo y con posibilidad de preguntar para solucionar todas las dudas.

Una vez visto y comprendido, pasamos a hablar con el grupo sobre lo que acabamos de ver, qué opinan, si están de acuerdo o no, con qué no están de acuerdo, cuáles son las dudas que se les plantean, etc.

A continuación, se pretende que el grupo haga su propio Decálogo del buen trato en la clase (anexo 2), cómo podemos tratarnos bien en el grupo y a los demás compañeros y compañeras en el instituto.

También se les puede proponer que se graben, por parejas, en un vídeo dando su visión de lo que es “Querernos bien”. Toda esta reflexión debería ir acompañada por ejemplos en los que no hemos tratado bien a alguien y reflexionar el por qué lo hemos hecho, así nos daremos cuenta de que en casi todas las ocasiones ha sido por no saber gestionar nuestras frustraciones o porque quisimos dar alguna imagen determinada ante el grupo.

Desde la reflexión y desde la ayuda con documentos, llegaremos a una especie de Contrato del buen trato, imprescindible para que las personas desarrollen su propia autoestima y las relaciones pacíficas con las demás personas. Todo el material que vayamos haciendo: decálogo, vídeo, etc. podemos subirlo a algún blog o web del centro educativo, para que sirva para todo el alumnado.

Cerraremos la actividad preguntando a nuestro alumnado cómo creen que influyen los estereotipos en la vida de las personas (en sus pensamientos, emociones, acciones) y en las suyas propias y haciendo una revisión de los objetivos para ver si se han cumplido o no en la actividad, sirviendo esta última parte como una pequeña evaluación de la tarea, así como una pequeña autoevaluación del alumnado respecto a:

 

  • ¿Qué es lo que hemos hecho bien?
  • ¿Qué es lo que tenemos que mejorar?
  • ¿Cómo nos hemos sentido durante la actividad?

 

DURACIÓN

Dos o tres sesiones de aula

 

RECURSOS

PARA PROFUNDIZAR MÁS:

  • Guía de los buenos amores, de Navarra:

http://www.joaquimmontaner.net/Saco/guiadelosbuenosamores.pdf

Y YO QUE HAGO

NOS CUIDAMOS

 

¿Y YO QUÉ HAGO?

 

Por lo general, las personas adolescentes no valoran los cuidados recibidos, los naturalizan y no suelen reflexionar sobre los cuidados recibidos, ni sobre los cuidados que deberían dar a su entorno cotidiano. En este sentido, tampoco son conscientes de las desigualdades que genera el que sean las mujeres, históricamente, las que se han dedicado a las tareas del cuidado. Pero la reflexión no es suficiente, es necesario dar un paso más en el compromiso personal por la igualdad y la corresponsabilidad.

OBJETIVOS

  • Mostrar una actitud crítica ante las desigualdades entre hombres y mujeres respecto a las labores de cuidado.
  • Comprometerse a hacer una aportación personal a las tareas domésticas.
  • Colaborar en nuevas tareas, apoyándose en una planificación

DESARROLLO

Antes de comenzar con esta actividad, es conveniente hacer el ejercicio  , para lograr un ambiente distendido y para que alumnas y alumnos se habitúen a este tipo de actividades. 

A continuación, el o la docente deberá explicar la función y los objetivos que se persiguen, remarcando la necesidad de un clima respetuoso con respecto a las opiniones, gustos y sentimientos de cada persona; también recordará que todos los participantes deben gozar de plena libertad para hablar de sus necesidades, ideas y propuestas.

Los saberes domésticos han sido grandes olvidados de la tradición académica y escolar. Sin embargo, los saberes del día a día, de la supervivencia cotidiana son fundamentales para la autonomía personal de hombres y de mujeres. A lo largo de la historia, han sido las mujeres las que han ejercido estas labores básicas para subsistencia: alimentación, higiene, limpieza del entorno, vestido y cuidados.

Por lo tanto, es de justicia reconocer su labor y agradecer toda su implicación en el cuidado de las demás personas. Pero también es de justicia equilibrar esos saberes, de forma que todas las personas, sin tener en cuenta su sexo, sepan manejarse en su propia supervivencia diaria. Pero además de potenciar la autonomía, la corresponsabilidad doméstica también previene muchos conflictos familiares por la desigual distribución del tiempo de sus miembros. Cada persona ha de ser consciente de sus propias acciones respecto a las tareas domésticas y posicionarse como persona que se corresponsabiliza de ellas para no abusar del tiempo de otras personas.

En muchas ocasiones, esta reflexión no se da porque se naturaliza que las tareas domésticas nos las hace alguien y, por lo tanto, ni siquiera se nos ocurre pensar en el tiempo de ese “alguien”. Por ello, es importante, en estas edades, ser conscientes de lo que hacemos y de lo que dejamos de hacer y, además, comprometerse a cambiar aquellas actitudes que demuestran una falta de empatía total con quienes nos cuidan a diario.

En este sentido, también es importante, que se haga visible la labor de cuidados que, históricamente y en el presente, realizan las mujeres, ya que los datos estadísticos demuestran que son las mujeres las que todavía tienen la mayor carga horaria en las tareas domésticas Para ello, se pedirá a cada alumno y cada alumna que haga, de forma individual, tres listados:

1. Cosas que hago desde que me levanto hasta que me acuesto.

2. Cosas que hacen la mujer o mujeres adultas que viven en la casa desde que se levantan hasta que se acuestan.

3. Cosas que hace el hombre o los hombres adultos que viven en la casa desde que se levantan hasta que se acuestan.

Una vez que se tengan escritos los listados de acciones, se pondrán en común e iremos haciendo una pequeña estadística de tiempos usados para cada acción. Cuando tengamos esa puesta en común terminada, debatiremos en gran grupo si la distribución de tiempos que nos ha resultado es igualitaria o no, si existe la corresponsabilidad o no, si cada persona tiene una postura de ayuda y colaboración o no.

Como complemento, se puede leer algún texto, como el que se añade en la sección de “Para profundizar más”

Para terminar, se le pide a cada persona que piense cuál sería la mejor manera de equilibrar los tiempos dedicados a las tareas domésticas en cada caso particular y que la exponga ante la clase. Con todo ello, se puede redactar el “Decálogo de personas colaboradoras que no abusan del tiempo de los demás”. Este decálogo servirá para colgarlo en la clase y que esté presente durante todo el curso.

Cerraremos la actividad preguntando a nuestro alumnado cómo creen que influyen los estereotipos en la vida de las personas (en sus pensamientos, emociones, acciones) y en las suyas propias y haciendo una revisión de los objetivos para ver si se han cumplido o no en la actividad, sirviendo esta última parte como una pequeña evaluación de la tarea, así como una pequeña autoevaluación del alumnado respecto a:

 

  • ¿Qué es lo que hemos hecho bien?
  • ¿Qué es lo que tenemos que mejorar?
  • ¿Cómo nos hemos sentido durante la actividad?

 

DURACIÓN

UPara realizar el análisis con calma, así como el decálogo, la actividad debería contar, al menos, con tres sesiones de clase

RECURSOS

PARA PROFUNDIZAR MÁS:

  • ¿Cómo conseguir que los adolescentes colaboren en la casa? Blog “Quiero vivir mejor”

https://www.aboutespanol.com/como-conseguir-que-los-adolescentes-colaboren-en-la-casa-23368